Miki

sábado, 26 de noviembre de 2005

Navidad

Son muchas las reacciones que esta época del año que se acerca provocan en la gente.

A muchas personas las disgusta por la hipocresía general del momento y es que es verdad que en Navidad la gente es más amable, incluso en reuniones con familiares a los que en realidad no aguantan.

A otras las encanta, por diferentes motivos como los regalos, las celebraciones en familia, etc.

También hay quien se siente solo porque quizás perdió a un ser querido que alegraba sus fiestas, quizás porque no tiene gente que le quiera, quizás porque necesite algo más que no acaba de llegar.

Hay muchas personas que se deprimen por mal ambiente familiar, una mala situación económica, no tener pareja...

Muchos niños las reciben con ilusión soñando con ver a Papá Noël o a los Reyes Magos cuando les dejan los regalos, haciendo sus típicas cartas de "Este año me he portado regular, pero me gustaría pedir estos juguetes" y mientras, en otras partes del mundo los niños no tienen esa suerte aunque alguno habrá que reciba juguetes en esas fechas gracias a movimientos solidarios (o eso quiero creer, que no se queda sólo en la buena intención).

Por mi parte, diciembre sigue siendo mi mes favorito. Las Navidades son de las pocas fechas que año tras año espero con ilusión y fe, deseando ser un poco más feliz y encontrar quizás al gran amor de mi vida, con quien celebrarlas a partir de entonces. Me gustan por su significado de paz, amor y familiaridad, aunque sea utópico. Me gustan porque me recuerdan esa inocencia infantil no del todo perdida. Pero también me resultan melancólicas pues con el número de gente no creyente aumentando cada año, ya no se celebra el nacimiento de Jesús que, dejando a un lado las creencias, hace que sea para mí una historia hermosa y por ello espero ir este año a ver el Belén, que creo que este año estará en el Mercado de la Esperanza.

Recuerdo que las Navidades pasadas estuve un poco triste porque no tuve vacaciones y casi no tuve novio y a penas tuve tiempo para estar con mi familia, salvo los días festivos. A pesar de eso, la Nochebuena tuvo su magia y el resto de las Navidades fueron estupendas (y los regalos de Reyes terriblemente numerosos, hasta Papa Noël se estiró con una cámara digital y algunos amigos me mandaron sus regalos desde lejanas ciudades; eso me hizo muchísima ilusión).

Quiero seguir teniendo fe en la gente (eso que me está faltando en los últimos meses) y quiero creer que este año, la Navidad volverá a merecer la pena, ¿acaso no se supone que los sueños y los deseos se cumplen en Navidad?

Supongo que la Navidad hace que me ponga más sentimental y romántica todavía, en el más amplio sentido de las palabras. Siempre soy muy sentimental, cariñosa y demás, pero quizás en Navidad sea más dada a expresarlo y a recordar a todas esas personas que son o han sido especiales (y de quienes no sólo me acuerdo en Navidad).

No sé cómo pasaré este año las fechas importantes, sólo sé que la parte familiar, no fallará y eso es algo que me gusta. La Nochevieja, ya veremos si es como todos los años o si este cambia.

¡Ya falta menos para la Navidad! Y para que decore mi casa ^_^

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